Sol, agua y cambios bruscos
Los rayos UV quiebran pigmentos y resecan. Protege con barreras físicas, rota exposición cerca de ventanas y aplica protectores periódicos. Si sorprende lluvia, seca con toques y relleno, lejos de calor. Los cambios térmicos rápidos provocan tensiones microscópicas que más tarde se traducen en grietas visibles.